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 Martes 25 de Octubre de 2022

¿Qué es de la vida Gustavo Coscia?

El ingeniero nuclear que brinda respuesta a la medicina desde la fsica

Es uno de los primeros egresados del Balseiro; quien a lo largo de una larga trayectoria profesional se ha desarrollado en múltiples desarrollos de la actividad privada. Desde hace unos años reside en nuestra ciudad; donde ha trabajado en la puesta en marcha del Centro Oncológico y ahora se desempeña en la Clínica Pergamino

El pergaminense Gustavo Coscia integra la promoción de los primeros egresados de Ingeniería Nuclear del Instituto Balseiro de Bariloche.

A lo largo de su larga trayectoria profesional se ha desempeñado en distintas actividades en empresas privadas para desarrollar distintos emprendimientos.En Pergamino se ha vuelto a afincar hace unos años para dedicarse a una especialidad que cada vez cobra mayor auge en las empresas de salud; como lo es la física aplicada a la medicina.

¿Cómo surgió el deseo de estudiar la carrera de ingeniería nuclear?

Con un amigo estudiábamos juntos en la Universidad Nacional de Rosario, y me comentó acerca de la existencia del Instituto Balseiro, que creaba la apertura de una carrera nueva, Ingeniería Nuclear, yo no tenía ningún conocimiento sobre su existencia.

Fuimos dos amigos para ingresar, uno nicoleño y yo pergaminense, rendimos examen de ingreso en el año 1977, y logramos cursar la carrera.

Tuve la suerte de ser la primera promoción recibida en el año 1981.

Pero fue una situación fortuita, por la tanto inicialmente no tuve una vocación en mis comienzos de estudiante.

¿Cómo trabajaste en Pergamino, desde tú profesión?

Pergamino es cercano a Buenos Aires, viajé continuamente durante dos o tres años, donde cambié mis tareas. Pero siempre estuve muy ligado a Buenos Aires, en el principio de mi carrera, trabajé en una empresa que estaba a cargo de una Central Nuclear, Atucha II. Entre el año 1981 y 1986, o 1987.

Y después, comencé a trabajar en otra área correspondiente a la Física Médica, ahí ya tenía un trabajo que al no ser de tiempo completo, me permitía ir y venir. Hasta que tuve mi propia compañía, y eso me generó mayor libertad de acción, para manejar mis tiempos, pero siempre ligado a viajar a Buenos Aires en forma semanal.

Hace algunos años, con la Física Médica, comencé a trabajar en nuestra ciudad en la Clínica Pergamino. Y también en el Centro Oncológico como físico médico. Por eso ya no viajo eventualmente a Buenos Aires. Pero fue un esfuerzo durante muchos años de ir y venir constantemente, y también mantener nuestra familia; fue muy difícil. Igual, de alguna manera, nos la ingeniamos con mi familia para poder seguir adelante.

¿Qué implica ser ingeniero nuclear?

Específicamente la ingeniería nuclear tiene muchas áreas de tareas, ligadas al uso de la misma, con fines pacíficos; entre los cuales están todos los aspectos que cubren el diseño, la operación y la construcción, en diversas áreas.

Por ejemplo: hay personas que se dedican a los sistemas auxiliares, sistemas hidráulicos, otras se dedican a la parte de seguridad, o que se dedican a la protección del medio ambiente. Es vastísima la capacidad de acción en diversas áreas. Porque es una profesión flexible. Algunos de mis compañeros nos dedicamos a la Física Médica, que tiene que ver con el uso de la medicina, es muy interesante, y está muy relacionada. Por eso reitero que permite generar una tarea bastante amplia. Como ingeniería, tiene posibilidades de evolucionar hacia diferentes ramas de la actividad, gerencial, de investigación; es infinito y diverso en posibilidades, todas las ingenierías lo son.

También, muchos de mis compañeros trabajan en el exterior, quedamos unos quince en nuestro país, la mitad se fue, y la mitad se ha quedado. Algunos están en la Comisión de Energía Atómica. Otros en la parte privada como yo; en tareas relacionadas con la parte nuclear.

¿Cómo ha sido tu evolución profesional?

Desde que me recibí en 1981 hasta 1987 trabajé en una empresa que era de la Comisión de Energía Atómica, y de Siemmens, encargada de la construcción de Atucha II. En 1988 quedó frenado el proyecto, hasta entrar en operación en 2012, 2014. Mucha gente se quedó con el proyecto paralizado, otros nos fuimos. Y recuerdo que al cumplirse los 30 años de haber ingresado a esa empresa, no solamente ingenieros, también mecánicos civiles, electricistas, etcétera, la empresa nos reunió e invito para ver el proyecto que estaba avanzando nuevamente; nos juntamos, pero habían pasado 30 años, y trabajar en un proyecto que aún estaba inconcluso, no se encontraba en mis planes.

Es una particularidad de este país que los proyectos duren tanto tiempo, uno podía recibirse comenzando determinado proyecto, y jubilarse en el mismo proyecto.

Después de 1986, 1987 trabaje dos, casi tres años para una empresa del grupo Techint, que se encargaba de transporte de material radiactivo, qué es otra especialidad; posteriormente se frenó por problemas presupuestarios y de política. Y en ese momento, con un ex compañero, decidimos volcarnos hacia la actividad económica, y realizamos una compañía propia, donde nos dedicamos a realizar aplicaciones para esta especialidad. Trabajé en eso hasta hace cuatro años, me fue muy bien, logramos realizar buenos productos a buenos precios, sobre todo comparado con productos importados que era muy caros, y nos administramos con una tecnología en nuestro país y en otros que no existía. Tuvimos cierto éxito, pero ya era demasiado tiempo viajando, a Buenos Aires, a congresos, a realizar entrenamientos, al exterior, y decidí quedarme más tranquilo acá en nuestra ciudad, donde me incorporé a la Clínica Pergamino, como físico médico.

¿Nunca te sentiste tentando de trabajar en el exterior?

Trabajé un año en Alemania, cuando trabajaba en la empresa de Siemmens. Pero también me ofrecieron volver; por relaciones familiares, decidí no aceptar la oferta. Me quedé trabajando en Argentina en un proyecto en conjunto, estaba muy contento con eso. Trabajé algún tiempo en Brasil yendo y viniendo, en la parte física médica, pero nunca busqué activamente irme de mi país.

¿Que aporte sentís que te dio la profesión y como lograste coordinarlo con la familia?

Tengo una familia hermosa, tres hijos, Franco, Micaela, y Lucila, el más grande biólogo, la del medio es médica y la más chica estudiante de ingeniería avanzada. Mi señora Silvia Ruiz López es médica, vamos a cumplir cuarenta años de casados, mi profesión me ha permitido mantener un buen pasar para nuestra familia. Estoy muy contento con el desarrollo que he vivido en mi profesión, aunque cuando comencé la energía nuclear estaba en auge, y en determinado momento, en este país dejo de estar en auge. De alguna forma pudimos desarrollar la carrera hacia otra especialidad, pero estoy contento y realizado con lo que estudié, porque me encantó descubrir ese mundo.

Fue hermoso estudiar en el Instituto Balseiro, y atravesar toda la experiencia, lograr un aporte desde mis conocimientos y preparación, y por supuesto, con el apoyo de mí querida familia siempre.



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