La desolación de la peatonal: cuatro comercios tradicionales cerraron sus puertas y crece la preocupación por la caída de las ventas
10 de Septiembre de 2026 | El Tiempo
La peatonal de Pergamino atraviesa una postal que hasta hace algunos años parecía difícil de imaginar: locales tradicionales que bajan sus persianas, negocios vacíos y cada vez menos movimiento comercial. La situación fue analizada por la comerciante Rita Loreto durante una entrevista en el programa Pan y Circo, por Radio Más 106.7, donde expresó su preocupación por el impacto de la crisis económica sobre quienes llevan décadas sosteniendo sus emprendimientos.
Loreto señaló que en los últimos días se produjo el cierre de varios comercios históricos de la zona céntrica y mencionó, entre otros, a Fotorama, Firenze y Vegued, mientras recordó también otros negocios que dejaron de funcionar en los últimos años.
“Lo que estamos viviendo ahora es demoledor, es triste”, afirmó la comerciante, quien aseguró que los cierres no pueden analizarse solamente desde una perspectiva económica. Detrás de cada persiana que baja, sostuvo, existen familias, empleados y décadas de trabajo.
En ese sentido, cuestionó la idea de que quienes atraviesan dificultades simplemente deben “reinventarse”. Loreto consideró que el concepto pierde sentido cuando los comerciantes deben afrontar alquileres, impuestos, servicios, salarios y otros costos mientras las ventas caen.
Una peatonal cada vez más vacía
Desde su experiencia cotidiana al frente de un comercio ubicado en una zona tradicional del centro, Loreto describió una realidad que, según afirmó, puede observarse simplemente recorriendo la peatonal.
“No hay plata, la gente no tiene plata”, sostuvo. Explicó que la caída del poder adquisitivo lleva a muchas familias a priorizar la compra de alimentos y otros productos esenciales antes que el consumo recreativo o una salida al centro.
También recordó cómo era la actividad comercial años atrás. Mencionó especialmente los eventos de Arte Noche, cuando la peatonal se encontraba colmada de vecinos y los bares trabajaban con sus mesas llenas.
Para Loreto, esa imagen contrasta fuertemente con la actualidad. “Está desierta”, resumió al describir la peatonal y planteó la necesidad de discutir qué políticas pueden implementarse para recuperar el movimiento comercial.
La comerciante también cuestionó el papel de las instituciones que deberían representar al sector y reclamó una mayor discusión sobre la crisis que atraviesan los negocios locales. En su mirada, existe incluso cierta resistencia a reconocer públicamente las dificultades económicas por temor a ser juzgado por las decisiones políticas o electorales de cada comerciante.
“Están cerrando los negocios de 40 años de trayectoria en la ciudad”, remarcó.
El panorama, según Loreto, no se limita a un grupo de comercios. La sucesión de cierres en la peatonal funciona como un termómetro de una crisis comercial que también impacta en los barrios, con menor circulación de consumidores y una fuerte retracción de las ventas.
La preocupación se profundiza porque, mientras algunos históricos comerciantes evalúan abandonar la actividad, también aparecen nuevos emprendimientos e importantes inversiones gastronómicas. Para Loreto, esa disparidad genera interrogantes sobre el presente y el futuro del comercio pergaminense