El Tiempo de Pergamino

Política
 Martes 17 de Marzo de 2026

Por Carlos Elizalde

'La apertura de sesiones del HCD funcionó como la bandera de largada del año político local'

La apertura de sesiones del Honorable Concejo Deliberante de Pergamino funcionó como la bandera de largada del año político local: más que un trámite institucional, fue un mapa de intenciones y disputas que anticipa la pulseada hacia 2027.

 

En su penúltimo discurso formal, el intendente Javier Martínez hizo un balance elogioso de su gestión y aprovechó la tribuna para criticar al gobierno provincial. Con destreza retórica introdujo además un neologismo —“pergaminidad”— que pretende erigirse en sello identitario; un intento de marca política cuyo significado concreto todavía está por verse, pero que ya genera escepticismo tanto en peronistas como en radicales de la ciudad.

Los movimientos en ambos partidos no tardaron en hacerse visibles. Cachi Gutiérrez mostró intenciones de recuperar el liderazgo de la UCR local y Alcides Fidel Sequeiro fue elegido para conducir el PJ; detrás de esos nombres asoman ex funcionarios y actuales actores municipales en disputa por la candidatura a intendente. La contienda interna se perfila intensa: el poder local ya se discute como horizonte central.

No obstante, más allá de las señales partidarias, lo que preocupó a buena parte de la sociedad fueron decisiones urbanísticas impulsadas desde el Ejecutivo. La propuesta de abrir dos cuadras de la peatonal y modificar la tradicional Plaza 25 de Mayo fueron recibidas con sorpresa y rechazo por vecinos y por especialistas en arquitectura y urbanismo. En una ciudad de 120.000 habitantes, las intervenciones sobre espacios patrimoniales requieren diálogo técnico y social, no ocurrencias que parecen buscar efectos mediáticos.

Si la intención del municipio es “adelantar” una próspera Pergamino, las políticas urbanas deberían apuntar a respetar la historia y la identidad de la ciudad, incorporar estudios de impacto y procesos participativos, y priorizar la convivencia entre movilidad, comercio y espacio público. Reformas repentinas sin fundamento técnico corren el riesgo de fracturar el consenso ciudadano y de debilitar la imagen de eficiencia que el propio intendente se esfuerza por proyectar.

El año político comienza, entonces, con una mezcla de marketing identitario, internas partidarias y decisiones urbanísticas controvertidas. Pergamino necesita debate serio y propuestas sustentadas: la “pergaminidad” puede ser un slogan útil, pero no reemplaza la planificación responsable ni la legitimidad que otorgan la transparencia y la participación. Los próximos meses dirán si las declaraciones fueron gesto o proyecto.



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