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 Viernes 27 de Marzo de 2026

Nelson 'Miki' Yomaiel: una vida entre el arco, la música y la familia

En Pergamino, hay nombres que trascienden el paso del tiempo no solo por lo que hicieron, sino por cómo lo hicieron. Nelson Miguel Yomaiel, más conocido como “Miki”, es uno de ellos. A sus 58 años, su historia es la de un hombre que encontró en el fútbol, la música y el trabajo una manera de construir identidad, pero sobre todo, una vida profundamente atravesada por el amor a su familia.

 

Nacido en Pergamino, sus primeros años transcurrieron en Manuel Ocampo, hasta que una pérdida temprana marcó su vida: el fallecimiento de su madre cuando él tenía apenas dos años y medio. A partir de entonces, regresó a Pergamino, donde creció en el barrio Acevedo (Salta y Sarratea), bajo el cuidado de su tía María Yomaiel y su esposo, Juancito “Tatín” Tejedor, ferroviario. Allí forjó sus valores, esos que lo acompañarían en cada decisión importante de su vida.

Se casó muy joven, a los 19 años, con “Betty” López, con quien lleva 39 años de matrimonio. Juntos construyeron una familia con tres hijos: Romina, Leonardo y Federico, hoy de 38, 36 y 25 años. Y es justamente la familia el eje que atraviesa toda su historia.

Su camino en el fútbol comenzó casi por casualidad. Un día, mientras corría alrededor de una cancha, fue invitado a sumarse a un entrenamiento. Tenía 19 años y estaba a punto de cumplir 20. Así empezó su recorrido en Racing de Pergamino, donde jugó como arquero durante seis años, hasta 1994 (fue campeón en tercera división). Luego continuó su carrera en el club Tráfico’s Old Boys, convocado por un excompañero, Pablo Gallo, donde permaneció otros seis años hasta su retiro en el 2000. La decisión de dejar el fútbol no fue casual: coincidió con la llegada de su tercer hijo. Una vez más, la familia marcaba el rumbo.

El arquero cantor

Pero si el fútbol le dio identidad, la música le regaló un apodo que aún hoy resuena en las calles de la ciudad: “El arquero cantor”. El nombre surgió de manera espontánea, casi como un juego, cuando fue invitado a cantar en un festival en Racing. Rubén Benítez, entonces director de FM Sueños, lo presentó así en un spot publicitario, y el apodo quedó para siempre en la memoria colectiva.

Su carrera musical comenzó a los 40 años, como solista y con un fuerte vínculo con el folclore. Durante casi dos décadas recorrió escenarios, acompañado en ocasiones por músicos de Rubén Palavecino, como el “Pitufo” Villafañe, “Tati” Riquelme y Rubén Matos (de Colón que tocaba el bombo). La música le dio alegrías, experiencias y, sobre todo, vínculos. Sin embargo, fiel a su esencia, también decidió dar un paso al costado cuando sintió que debía priorizar su rol como padre. Su última actuación fue el 7 de diciembre del año pasado, en la Fiesta de las Colectividades en El Socorro.

Gran familia

“Siempre el culpable es el mismo: la familia”, dice entre risas haciendo referencia a su hijo menor que actualmente trabaja junto a él y comparten la pasión del fútbol y de ser arquero. Y no es solo una frase. A lo largo de su vida, cada decisión importante -dejar el fútbol, alejarse de la música- estuvo guiada por ese mismo motor, estar cerca de su familia para compartir momentos.

Electricista

Más allá del deporte y el arte, “Miki” también construyó una vida laboral sólida. Durante 42 años trabajó en una fábrica de escobas plásticas y cepillos, mientras que la electricidad, su verdadera pasión, quedaba relegada a las horas libres. Recién en tiempos de pandemia pudo dedicarse de lleno a ese oficio. Se capacitó, trabajó junto a un colega y luego se independizó. Hoy continúa formándose, sumando conocimientos en energía solar, aire acondicionado y reparación de electrodomésticos, con el objetivo de seguir creciendo.

Muy querido

A pesar de los años y los cambios, hay algo que no varía: el cariño de la gente. En cada rincón de Pergamino, alguien lo reconoce, lo saluda o le grita “arquero cantor”, recordando aquellos tiempos en que su voz y sus atajadas se mezclaban en una misma identidad.

“Miki” también dejó su huella como entrenador, pasando por clubes como Racing, Tráficos, Douglas y Provincial, además de integrar la selección infantil de Pergamino en 2003 junto a Juan Rimoldi

Un hombre feliz

Cuando se le pregunta si hizo todo lo que quiso en la vida, no duda: “Sí”. Y en esa respuesta hay una síntesis perfecta de su historia. No se trata de logros extraordinarios ni de fama, sino de haber cumplido sus sueños más simples: formar una familia, tener una casa, trabajar de lo que le gusta y ser querido por su gente.

Porque al final, la historia de Nelson “Miki” Yomaiel, no es solo la de un arquero o un cantor. Es la de un hombre común que, con decisiones sencillas y convicciones firmes, construyó una vida extraordinaria.



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