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 Jueves 02 de Julio de 2026

Gustavo Ferraris advirtió sobre un problema silencioso en los campos argentinos

En el marco del evento Bioactivación Edáfica, organizado por Laboratorios Nova en el Centro Metropolitano de Rosario, el ingeniero agrónomo Gustavo Ferraris, referente del INTA Pergamino, dejó un mensaje claro para los productores: la fertilidad del suelo debe entenderse como un concepto integral y no únicamente como el aporte de fertilizantes.

En diálogo con Valor Agregado Agro, Ferraris explicó que la fertilidad involucra aspectos químicos, físicos y biológicos, y que los avances en biológicos recién están comenzando a mostrar su verdadero potencial. "La fertilidad es un concepto integral. Muchas veces está asociada al balance de nutrientes y a la fertilidad química, pero también existe la fertilidad biológica y la fertilidad física, que son igualmente importantes para los sistemas", afirmó.
Un universo biológico que recién comienza
El especialista sostuvo que la agricultura todavía aprovecha una pequeña parte de los microorganismos beneficiosos disponibles para mejorar la producción. Según explicó, aún queda mucho por descubrir y desarrollar en materia de consorcios microbianos y cepas capaces de aumentar la eficiencia de los cultivos. "Estamos usando muy poquito en el campo. Hay un potencial enorme para seguir sumando tecnología y complementar efectos, principalmente para hacer más eficiente el uso de los nutrientes", señaló.
Ferraris aclaró que los productos biológicos no reemplazan a la fertilización tradicional. "Salvo el nitrógeno, donde existe fijación biológica, los biológicos no incorporan fósforo, potasio, azufre o zinc al suelo. Lo que hacen es permitir que esos nutrientes sean utilizados de una manera mucho más eficiente por los cultivos".
La subfertilización preocupa
Consultado sobre la situación actual de los suelos argentinos, el investigador fue contundente y aseguró que la subfertilización constituye uno de los principales desafíos productivos. Para Ferraris, incluso debería modificarse la forma en que se habla de fertilización. "Quizás el término fertilización debería redefinirse como reposición de nutrientes”, advirtió.
El especisliata, explicó que cada cosecha extrae nutrientes del suelo y que, si no son repuestos, la capacidad productiva disminuye progresivamente. "Los suelos tienen memoria. Cuando se fertiliza correctamente no solamente queda una mayor cantidad de nutrientes disponibles, sino que también los rastrojos, las raíces y la materia orgánica almacenan mayores concentraciones y favorecen un reciclaje que mejora la nutrición de los cultivos”, indicó.
El análisis de suelo: una inversión que siempre se recupera
Otro de los puntos que más preocupa al investigador es el bajo nivel de análisis de suelo que realizan los productores antes de definir una estrategia de fertilización. Ferraris aseguró que el costo del análisis representa una mínima parte de la inversión total del cultivo y permite tomar decisiones mucho más eficientes. "No hacer un análisis de suelo puede significar perder rendimiento por falta de nutrientes o gastar de más aplicando fertilizantes innecesarios”, remarcó.
Finalmente, dejó un mensaje directo para el productor agropecuario. "Siempre se va a pagar. El mejor conocimiento del campo le permite crecer como productor y mejorar la eficiencia de cada decisión que toma”, concluyó.



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