La brigada de Seguridad Vial Pergamino de Gendarmería incautó los restos de animales en poder de cazadores furtivos que trasladaban en una camioneta por la ruta 188.
El procedimiento lo realizaron el sábado a las nueve y media de la noche en el kilómetro 109 de la traza nacional, a la altura de Rojas.
Los cuatro cazadores llevaban la carne de animales, cazados y depostados, en la parte trasera de una pick up Chevrolet S10 carrozada.
Espontáneamente el conductor, de 28 años de edad, expresó que se trataba de ñandúes y liebres cazados al suroeste de la provincia de Buenos Aires.
Del relato espontáneo de los ocupantes del vehículo surgió que estuvieron el fin de semana en campos de la zona rural de Salliqueló, cerca del límite con la provincia de La Pampa.
La carne depostada se encontraba dentro de una bolsa de arpillera; violando cualquier normativa bromatológica.
Los integrantes de la brigada nacional de Gendarmería secuestraron los restos de animales protegidos por las leyes de protección de fauna.
Además, esa carne se encontraba conservada sin la correspondiente cadena de frío y en condiciones inadecuadas para el consumo humano.
El ñandú es un animal en vía de extinción que es necesario conservar. Por ese motivo, su caza está prohibida.
Las actuaciones iniciadas por Gendarmería fueron por infracción a la Ley 22.421 de conservación de fauna silvestre.
Ni el vehículo ni las personas tenían requerimientos judiciales. Por ese motivo desde la Fiscalía de Junín, Eduardo Norberto Varas, dispuso la identificación de las cuatro personas en las actuaciones judiciales.
Luego continuaron el itinerario con destino a Capitán Sarmiento, sin los restos de animales cazados.
Los integrantes de la brigada de Seguridad Vial de Gendarmería mantuvieron bajo cadena de frío la carne de ñandú y de liebre para la instrucción judicial.
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